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CAMINO DE LA PASTORAL URBANA REGIÓN BUENOS AIRES.  PUBA

Jorge Eduardo Scheinig*

 

Desde el 2007, año en el que comenzamos a caminar, venimos realizando diversas convocatorias a laicos, religiosas y religiosos, sacerdotes, obispos, con temas específicos y disparadores de la reflexión:

  • “La Pastoral Urbana. Aproximaciones al fenómeno urbano” (2007),
  • “La Pastoral Urbana y los desafíos para la Región” (2008),
  • “Las ciudades invisibles” (2009),
  • “Los imaginarios urbanos” (2010),
  • “Primer Congreso de Pastoral Urbana” (2011),
  • “El Kerigma Urbano” (2012),
  • “Las Parroquias Urbanas” (2013).

Los invitados al camino han sido siempre agentes pastorales de las 11 Iglesias Particulares de la Región: Buenos Aires; Merlo Moreno; San Justo; Avellaneda - Lanús; Gregorio de Laferrére; Quilmes; Lomas de Zamora; San Miguel; Morón;  San Martín y San Isidro.

 En estos años han participado aproximadamente unas 1.000 personas, inquietas, interesadas, imaginativas, creativas, soñadoras, comprometidas, es decir, un grupo significativo de discípulos-misioneros sumamente competentes para hacer una Nueva Evangelización apropiada al Conglomerado Buenos Aires – Gran Buenos Aires, con una densidad poblacional de 12.806.866 según el censo del 2010.

La Pastoral Urbana Región Buenos Aires (PUBA) fue generando su propio marco reflexivo con algunas coordenadas orientadoras como ser: por un lado incorporar nuevas claves interpretativas de la realidad de la ciudad, por otro, procurar alcanzar nuevas actitudes pastorales modificando antiguas prácticas, también una serie de criterios que ayudan al discernimiento evangélico - pastoral y finalmente proponer un modelo de acción pastoral pluriforme.

A su vez y dentro de ese gran marco referencial, se fueron trabajando a lo largo del tiempo, los siguientes ejes temáticos:

  • Dios vive en la ciudad, la ciudad vive, la Iglesia vive en la ciudad.
  • Impulsar una pastoral urbana y no pastoral “en” la urbe.
  • Una mirada antropológica y sociológica del fenómeno urbano.
  • Una nueva manera de contemplar la urbe.
  • Los imaginarios urbanos.
  • Las ciudades invisibles.
  • Una actitud “simpática” con la vida de la ciudad y no “antipática”.
  • Un modelo de acción pastoral pluriforme o plurimodal.
  • El Kerigma Urbano.
  • Las Parroquias Urbanas.

Muchas fueron las personas que nos han ayudado a la reflexión: Cardenal Jorge Mario Bergoglio; Pbro. Benjamín Bravo (México): Pbro. Jaime Mancera Casas (Colombia); Pbro. Marcelo Gonzales; Pbro. Carlos Galli; Virginia Azcuy; Pbro. Jorge Seibold; Pbro. Gerardo Söding; Pbro. Gabriél Napoli; Sergio De Piero; Mónica Lacarrieu; Raúl Faraóni; Mons. Victor Fernandez; Pbro. Alejandro Puigari.

 

Deseo destacar -y como una característica determinante- que en los Encuentros de PUBA se ha procurado siempre, hacer una experiencia de “salida a la ciudad”, que colaboró para hacer un tipo de reflexión pastoral situada y no puramente teórica y de distancia con la realidad.

De esta manera se trató de facilitar tanto la contemplación de la urbe —verla, pero también escucharla, olerla, tocarla y gustarla— como el encuentro con la vida y las personas desconocidas que habitan y transitan la ciudad.

Tengo la certeza que no se hubiesen alcanzado los frutos, como los que resultaron en cada Encuentro, si sólo se hubiese favorecido un espacio para la teorización de los temas. Además, como los participantes son agentes pastorales con mucha experiencia y ejercicio práctico, la salida por la ciudad y fundamentalmente el encuentro con personas desconocidas, reavivó la propia memoria experiencial, la estimuló y la ordenó, proveyendo una luz y un enfoque nuevo para razonar los contenidos de la pastoral urbana.

Finalmente y como fruto de estos 6 años de camino, debemos decir que la PUBA va logrando visualizar la necesidad de situarse eclesialmente en la urbe, pero de una manera nueva.

 

Una pequeña semilla ha sido sembrada en la tierra – humus de nuestra comunidad eclesial. Ahora es tiempo de espera paciente mientras nos esforzamos por hacer el servicio sencillo y humilde del riego fecundo.

“¡Dios vive en la ciudad, la ciudad vive y la Iglesia vive en la ciudad!” Para una Nueva Evangelización, esta trilogía necesita ser mejor articulada.

 

En este camino iniciado en el año 2007, cuando en un pequeño grupo y la luz de Aparecida, intuimos que la misión en la urbe debía ser afrontada desde formas pastorales nuevas en las que se debería buscar relacionar e integrar diversos núcleos temáticos, metodologías, pedagogías, etc., es en el que se inserta el primer Congreso Regional de Pastoral Urbana.

 

Conclusiones sugerentes del Primer Congreso Regional de Pastoral Urbana:

Son los siguientes:

 

Los frutos del Congreso han sido todo el camino que recorrimos. Camino hecho en: los Encuentros Regionales previos desde 2007, la oración en común, el pensamiento compartido de teólogos y pastoralistas, la salida -encuentro por la ciudad, la reflexión en talleres y sus conclusiones.

Las llamamos CONCLUSIONES SUGERENTES, porque por un lado son las reflexiones conclusivas del Congreso, y por otro, sugieren, abren, inquietan a seguir el camino aquí iniciado.

Redactamos “desafíos”, en los que buscamos articular los “núcleos pastorales”, es decir, aquello que es lo “medular”, como las “entrañas”, de nuestra propuesta PUBA Regional, aquí y ahora, Desean expresar no solo lo que debemos hacer, es decir las acciones, sino también los desafíos propios de este tiempo, que se mezclan con nuestros deseos más profundos, y las necesidades más sentidas.

La clave del Congreso, estaba en iniciar un camino de búsqueda y reflexión pastoral común, entre las 11 Iglesias Particulares, que conformamos esta Región Eclesial y Pastoral.

 

Hemos experimentado eclesialmente, que Dios es el protagonista, que Él establece en la Urbe Su Reino de Vida Plena.

“DIOS VIVE EN LA CIUDAD”. “LA CIUDAD VIVE”. “LA IGLESIA VIVE EN LA CIUDAD”

 

Somos conscientes que el Espíritu de Jesús nos congregó como Iglesia suya, nos animó en estos días  llenándonos de alegría, esperanza y fraternidad y ahora nos anima a continuar este camino iniciado por Él y con ÉL.

 

Estamos seguros de que PUBA, no es una pastoral más de las que ya estamos llevando adelante, sino que es la inculturación de los procesos evangelizadores en nuestro contexto urbano, y es transversal a la tarea pastoral de nuestras Iglesias Particulares y nuestra Región.

Sabemos que la identidad de la PUBA Regional se encontrará en la misión, es decir, en la salida a la ciudad. Necesitamos ser profetas del Evangelio en medio de la ciudad.

Jesucristo nos muestra hoy el camino y el estilo de la evangelización. Es nuestra responsabilidad hacer una PUBA Regional creativa y sin miedos.

 

 “… Se  encendió una llama… Ahora tenemos que ver como encender otros fuegos…  y además descubrir que hay pequeños fuegos en nuestras comunidades, avivémoslos”

 

Los principales “desafíos” descubiertos, es decir, “allí donde Dios nos está llamando hoy”, son:

  • Asumir un nuevo paradigma de la evangelización y de la pastoral, que nos ayude a resituarnos eclesialmente, como discípulos misioneros en la gran urbe, región Buenos Aires.
  • Estar en estado de Misión Permanente, en movimiento, hacia fuera, hacia todos. Desarrollar un kerigma propio para lo urbano.
  • Promover la espiritualidad urbana de la gratuidad y la misericordia, que será guía para el discernimiento y fuente de ardor misionero. Revalorizar la experiencia de una mística urbana de los discípulos misioneros como punto de partida de la acción pastoral.
  • Conocer nuestra región, y su realidad una y diversa de una manera nueva, favoreciendo “la contemplación de la urbe” y “la pedagogía y la metodología de la salida y del encuentro”.
  • Lograr involucrarse en la construcción de la ciudad, colaborando en el pasaje transformador: “de habitantes a ciudadanos”. Favoreciendo el desarrollo humano inclusivo y solidario. Promover el protagonismo laical y el compromiso social y político.
  • Proponer un modelo pastoral pluriforme, a fin de adecuar la evangelización a las distintas formas de diversidad que se dan en la urbe: social, cultural, religiosa, de edades, de situaciones, otras.
  • Animarnos a  hacer procesos de conversión pastoral, personal y comunitaria, con un cambio de mirada a la ciudad, de interpretación y de discernimiento, de reflexión teológica, de estilo y lenguaje pastoral.
  • Renovar las estructuras pastorales, para adecuarlas a una Nueva Evangelización, a la ciudad y a la vida urbana.
  • Crear equipos diocesanos que faciliten el discernimiento, la reflexión, el intercambio y la formación para una Pastoral Urbana. Realizar encuentros que sostengan el tema y nos ayuden a profundizarlo. Generar un proceso de concientización y comunicación de la PUBA. Ser agentes multiplicadores.
  • Difundir la página web, para que sea un lugar de comunión y de comunicación, tanto de nuevas reflexiones, como de experiencias pastorales de PUBA Regional.
  • Lograr una Evangelización y pastoral “articulada” en todos sus niveles.
  • Tender hacia una pastoral orgánica Regional, es decir, de las 11 Iglesia Particulares que están en el Conglomerado Urbano: Ciudad Autónoma y Gran Buenos Aires.

 

Finalmente:

Asumimos a la pastoral urbana como dinamizadora de la “conversión pastoral” exigida en Aparecida. Es evidente que tenemos hoy cierto grado de urgencia en afianzar por un lado, aquellas mediaciones pastorales que están siendo muy oportunas y beneficiosas para la evangelización de la urbe, pero por otro y con renovada vivacidad, necesitamos ser creativos para descubrir los nuevos medios, como así también animarnos a “abandonar las estructuras caducas que ya no favorezcan la transmisión de la fe” (DA 365).

 

Crecer en la metodología y la pedagogía propias para una  PUBA de la Región:                                

Debemos ser esmerados con los contenidos y con la metodología, pero también con nuestro estilo pedagógico, que muchas veces por descuidarlo, nos distancia significativamente de los destinatarios de la evangelización.

En todo caso, contenidos, metodología y pedagogía, deberán estar más integrados y mejor articulados en nuestra propuesta de pastoral urbana.

 

Trabajar en una renovada pastoral de conjunto regional:

Cada Iglesia Particular es la responsable de pensar y llevar a la práctica la evangelización en su geografía, sin embargo, todo lo realizado en este camino en torno a la PUBA de la Región, ha puesto de manifiesto que las 11 diócesis estamos muy comprometidas cada una con sus características y riquezas, con la evangelización del gran Conglomerado Urbano. Ahora debemos aprender a reflexionar y hacer pastoral más juntos, la realidad nos lo está pidiendo y exigiendo.

¿Será este el principal aprendizaje?

Quedamos todos implicados con aquella propuesta de Aparecida a alcanzar en el mediano plazo: “Un plan de pastoral orgánico y articulado que integre en un proyecto común a las Parroquias, comunidades de vida consagrada, pequeñas comunidades, movimientos e instituciones que inciden en la ciudad y que su objetivo sea llegar al conjunto de la ciudad. En los casos de grandes ciudades en las que existen varias Diócesis se hace necesario un plan interdiocesano”. (DA 518 b).

 

Equipo coordinador de PUBA. (Pastoral Urbana Región Buenos Aires).

Hna. María Cristina Mandali (SSpS);  Sra. Virginia Bonard (Arq de Buenos Aires); Sra. Alejandra Pupkiewicz (Merlo-Moreno); Sr. Nelson Pollicelli (Arq. Buenos Aires); Sr. Leandro Mirabelli: Pbro. Luis Ausili (Lomas de Zamora); Pbro. Fabián Fusca (San Justo); Pbro. Hugo Arana (San Miguel); Pbro. Walter Marchetti (Arq de Buenos Aires); Pbro. Jorge Eduardo Scheinig (San Isidro).

 

* Sacerdote coordinador del Equipo PUBA, párroco en la diócesis de San isidro, provincia de Buenos Aires, licenciado en Teología Pastoral.

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